Tras finalizar la temporada fracasando
estrepitosamente al no conseguir el ansiado ascenso a la Liga
Adelante, no quedaba otra opción que confeccionar de nuevo una
plantilla para conseguir dicho objetivo, tarea que se antojaría
cuanto menos difícil. No ha sido un verano fácil para cualquier
persona que por sus venas recorra sangre amarilla y azul, muchos
hemos temido por la posible desaparición del club endeudado hasta
las trancas, se trabajaba en un presupuesto “económico” en lo
que a jugadores se refería, eran muchas las dudas que se cernían
sobre las oficinas del estadio Ramón de Carranza: Posible y
necesario cambio de accionariado, Quique Pina, Antonio Muñoz,
ingleses que nunca faltan en estas historias, para que finalmente
llegara un tal Alessandro Gaucci en representación de un grupo
inversor con capital italiano, monegasco e inglés. El señor Gaucci,
conocido por haber conseguido ascender al Peruggia italiano desde la
Serie C hasta la Serie A, sería el encargado de confeccionar la
plantilla para la temporada 2012/13.
Este cambio, de improvisto para muchos,
retrasó el inicio de la pre-temporada ya que el dia 30 de Junio
expiraron los contratos tanto de cuerpo técnico, como de las
cesiones por parte del Granada C.F. que facilitó Quique Pina por
estas alturas del año pasado, como los pocos contratos con jugadores
que poseía el Cádiz, a excepción de Aulestia, Moke y Dieguito.
Resulta obvio que con tres jugadores, un médico y un utillero
resulta bastante complicado, por no decir imposible, comenzar a
entrenar. La primera medida que tomaría el nuevo gestor italiano
sería la contratación del técnico manchego Alberto Monteagudo, que
la pasada temporada dirigió al ya extinto C.D. Badajoz.
Los fichajes irían llegando en manada,
de manera que se anunciaban a diario y se planteó la opción incluso
de presentar a doce jugadores a la vez, pero finalmente se descartó
la opción y solo fue presentado el ex-canterano Pablo Sánchez, que
volvía tras ocho años al equipo que lo vio crecer y que estaría
llamado a ser el estandarte de este proyecto, quizás uno de los
fichajes que más ha gustado en La Tacita de Plata. A priori los
nuevos jugadores procedían del mismo equipo que el nuevo entrenador,
cosa que en cierto modo no gusta entre la afición cadista dada la
posición en la que acabó la temporada el equipo extremeño, aunque
es más cierto que jugadores como Sipo, Fall, Viyuela o Domingo entre
otros, han dejado muy buenas sensaciones en los partidos
preparatorios, al igual que el ex-recreativista Villar, el isleño
Adri Gallardo procedente del Atlético Sanluqueño o el ex del
Deportivo Alavés, Carlos Indiano. La nueva plantilla cuenta incluso
con algunos jugadores que actuaron de verdugos en la última
eliminatoria de play offs, como son Belencoso (recibido en Carranza
al grito de: “Belencoso, no somos rencorosos.” todo un gesto.) o
el central Garrido. Algo que sin duda ha ilusionado en Cádiz es la
apuesta por gente joven como son los casos de Garretas, joven que
procede del Zamora o los canteranos Tomás y Jose Antonio que incluso
han firmado contratos profesionales con el club, algo que no se veía
que pasara con juveniles desde hace mucho tiempo.
No exentos de culebrón veraniego, como
cualquier club que se precie, se ha dado el caso del joven Jaime,
internacional sub-17 con España y pretendido por el Real Madrid, al
que se le ha ofrecido formar parte de la primera plantilla del equipo
y se ha negado a participar en los entrenamientos con tal de irse a
la capital española, sin duda mal aconsejado por sus representantes
que no ven el daño que le están causando a una joven promesa, que a
menos que el club blanco pague los derechos de formación del jugador
al Cádiz C.F.(270.000€) no se irá, y ya lleva todo el verano sin
entrenar.
En lo que al campo de juego se refiere,
el conjunto cadista se ha enfrentado en su primer partido al Conil,
con el que empató a uno dejando muchas dudas en defensa y que
desafortunadamente no se disiparían ante el San Roque gaditano pese
a ganar con un resultado de 5-1. Tras estos dos partidos y un
partidillo frente al filial se encontraban de frente con el Trofeo
Ramón de Carranza, su puesta en escena ante su público y frente a
un Rayo Vallecano que demostraría su calidad de Primera División
arroyando al equipo anfitrión con un contundente 3-6, pese a la gran
primera parte que realizó el equipo amarillo que comenzó el partido
poniéndose por delante con goles de Pablo Sánchez y Belencoso. En
el partido de consolación de dicho trofeo, el Cádiz le plantaría
cara a otro equipo de Primera y que cerca estuvo de clasificarse para
la Europa League, el Club Atlético Osasuna, que solo sería capaz de
marcar un gol a balón parado, a pocos minutos de que finalizara el
encuentro. Refiriéndonos al que es el trofeo de los trofeos, no se
le puede achacar nada a este equipo, ha demostrado casta y coraje
acompañado de buen fútbol, muy vistoso, nada comparable al que se
vio durante toda la pasada campaña.
Por último, al nuevo técnico cadista
le queda una semana para apuntalar la defensa que tan débil y
franqueable se está viendo. Para ello, se ha incorporado
recientemente el pivote defensivo Edison Torres, que viene cedido por
un año desde el Liverpool Uruguayo, y aún se está pendiente de la
contratación de un nuevo central, que bien podría ser Raúl
Albentosa, al que se le ha relacionado los últimos días con el
Cádiz. Si la temporada pasada con la llegada del Pina Team la
ilusión rebosaba por las cuatro gradas del Carranza, este año serán
los resultados los que tengan que ir ilusionando poco a poco a la
siempre exigente afición, cansada de que se juegue con ella sin ton
ni son, pero no por ello nadie debe dudar de su compromiso con el
club, al ser bien sabido que actualmente es su mayor patrimonio.

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